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miércoles, 4 de julio de 2012

Hijos de hoy...

Padres de hoy...

Lo que ven en esta foto es verdad...
¡Padres de 13 y 15 años con su hija! 

A MI QUERIDA HIJA...

Mientras vivas en esta casa obedecerás las reglas que tenemos en ella. Cuando tengas tu casa espero que tengas la suficiente madurez para crear tus propias reglas de responsabilidad...

Aquí no gobierna la democracia, no hice campaña electoral para ser tu padre, tú no votaste por mí...

Somos padre e hija por la gracia de Dios y yo acepto respetuosamente el privilegio y esa enorme responsabilidad...

Al aceptarla adquiero la obligación de desempeñar el "papel del padre"; por eso no debo llamarte siendo mi hija del alma, "mamita", para no trastocar nuestras funciones,  o nuestros roles...

No soy ni tu parcero, ni tu "llave", ni tu pana, ni tu papito lindo, aunque te agradezca este mimo... Nuestras edades son muy diferentes... Podemos compartir muchas cosas, pero no somos de la misma 'gallada', o del mismo "parche" como muchas veces te escucho decir, cuando te refieres a tus amigos o amigas...
¡Simplemente soy y seré tu padre!
¡Y eso es cien veces más contundente que un amigo!..
¿Te es claro?
¡Si!... También puedo ser tu amigo, pero... Primero he sido, soy y seré tu padre, la verdad para yo tener amigos, los buscaría de mi edad y tú buscarás los de tu edad...
Recuerda hija que estamos en niveles completamente distintos, es decir, no te voy a alcahuetear con la excusa de no perder tu amistad, o que no me abandones, o para tenerte contenta, o que le puedas estar contando a tus amistades, que tienes un papá que te tiene mucha confianza y  que no te controla...
Recuerda hija, que en esta casa harás lo que yo te "sugiera" y aunque puedes cuestionar mi decisión, o no te guste y por esa determinación sufras, llores, o hagas pataleta,  lo que se te diga estará por encima de tus deseos, porque todo lo que te ordeno estará motivado por el amor y la buena y sana orientación que te quiero dar...
¿Sabes hija?
Eres muy de malas, ya que te tocó de padre, uno que siempre ha buscado ser muy responsable, y buen generador de sanos ejemplos...
Por ahora entonces, te será difícil comprenderlo hasta que tengas un hijo en un sano hogar...
Mientras tanto confía en mí...


Con afecto, amor y ternura,
Tu padre cansón y aburrido...

Ahora veamos...

¡Estas son las repetidas escenas que a diario vemos cuando criamos, educamos y formamos hijos sin disciplina, ni templanza!


GRAN PARTE DEL PROBLEMA QUE ESTAMOS VIVIENDO HOY EN DÍA, ES EL RESULTADO DE TANTO PADRE JOVEN, QUE PARA CREERSE MUY 'BACANO' O MUY CHÉVERE, MUY LINDO O MUY DE LA ÉPOCA ACTUAL,
A DIARIO VENDE LA IDEA DE OFRECERLE A SUS HIJOS "AQUELLO QUE AYER MIS PADRES NO ME DIERON"
Y POR QUERER CONGRACIARSE CON ÉL , LO DEJAN HACER LO QUE LE DA LA GANA!...
¿LEÍSTE BIEN...?
¡...LO QUE SE LE DA LA GANA!

Por favor si te interesa esto, te sugiero que apliques...
Responsabilidad, Honor, Vergüenza, Pulcritud, Cumplimiento, Dignidad y Respeto, ya que son Principios elementales e innegociables...
¿Y entonces?
¿Qué nos pasa...? Qué es lo que nos hace suponer, que alguien más, diferente a nosotros los padres, tiene la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos, si nosotros, que se supone que somos los que más los amamos, no queremos tomar esa responsabilidad?
Es ridículo, triste y lamentable, ver a los niños solos en el parque de las Unidades Residenciales, haciendo lo que quieren, o rondando por los predios del colegio o de la escuela sin que nadie los controle, ni se preocupe por ellos, pues sus padres consideran que el pago de la Administración incluye vigilantes niñeros y administradores responsables de lo que a ellos les pase, lo mismo creen de la escuela, ya no quieren encontrar maestros sino niñeros de sus hijos...La responsabilidad pues, es de los maestros o de la escuela... ¡Así de fácil!
Me parece increible ver en mesas redondas, funcionarios públicos, dueños de bares y discotecas, miembros de comités ciudadanos, medios de comunicación y policía, culpándose unos a otros, por algo que no es más que esa falta de responsabilidad de los modernos padres de familia...
¡Sí de los PADRES!
¡Únicamente de los padres!
Se escuchan lamentos sociales diariamente...Que en los bares le venden alcohol a menores; que es que los agentes de tránsito reciben sobornos, que porquéno cierran estos lugares a la hora señalada, que porque dejan que los jóvenes salgan de esos lugares, de esos antros "totalmente borrachos"...
En fin, mil disculpas, solo disculpas...
¿Pero en dónde están los padres de ese menor que tomó más de la cuenta?
¿Quién lo recibe en su casa a esas horas y en ese estado?
¿Quién le dio el dinero para entrar en el bar, para comprar el alcohol y/o para el soborno?
Dónde están los padres que le dieron el carro a un menor que no es capaz de hacerse responsable ni de su triciclo y que maneja aunque "Solo se haya tomado un par de cervecitas"?
¡Por favor!
En qué piensan los padres de esos jóvenes que salen de su casa a las 11 de la noche, bajo la excusa que es a esa hora que comienza la buena rumba; rumba que seguramente termina luego en un after party y que se extenderá hasta las 4 ó 5 de la mañana, para luego, dormir hasta la tarde y comenzar de nuevo el ciclo, convirtiéndolos en 'aves nocturnas' totalmente desocializadas.
¿Y qué están pensando los padres de la jovencita de menos de 18 añitos, que se va para 'paseos' con la familia de fulanita, sin enterarse siquiera que los padres de ella son de pronto, iguales de despreocupados que nosotros?
Por qué queremos pasar la responsabilidad de decidir en manos de quién ponen su vida, si todavía ellas no son capaces de decidir de qué color se pintarían el cabello y cuando lo hacen, quedan como mamarrachos...
Por qué les damos permiso a nuestras hijas de irse a dormir después de la 'rumba de la disco' a casa de una amiga, con el estúpido pretexto de la inseguridad y que es preferible que "Llegues cuando ya haya amanecido"...
Y lo más triste, le dejamos la responsabilidad del control a sus "amiguitos", pendencieros de muy baja responsabilidad, en su gran mayoría; que se escudan en una billetera con suficiente dinero, para entrar a lugares poco ortodoxos, sanos, de buena reputación, para después, con el tiempo, pagar con creces, los excesos, que en su momento se viven... ¡Drogas, relaciones sexuales desenfrenadas, hijos no deseados, abortos, desengaños y un cúmulo de experiencias traumáticas caragdas de daños irreparables en su vida emocional...!
¿Por qué queremos creer, que ellos son maduros y responsables, si nosotros mismos no lo hemos sido, ni los hemos educado en esos aspectos?; en suma, no han tenido nuestros buenos ejemplos...
Nos hemos vuelto ciegos a los peligros por comodidad, nos hacemos los "buena onda" los chéveres, los "bacanos", los lindos, los comprensivos...
¡Porque la verdad, YO sí le tengo confianza a mi hija...!, Dicen...
¿Saben?
Lo que tenemos es un miedo cómplice, de perder su 'buena' valoración, su buena calificación hacia nosotros, nos da una flojera absoluta para halarles la 'cuerdita' en el momento justo y hacer lo que la conciencia nos dicta, en fin, terminamos siendo unos alcahuetes empedernidos; lo real, somos padres, pero no queremos actuar como tales, no queremos ejercer nuestro rol...
Nuestros hijos no necesitan que seamos sus amigos...
Ellos ya tienen un montón de amigos y de su edad...
Nuestros hijos necesitan padres valientes y responsables, que fundamenten principios básicos, que pongan reglas y luego estén ahí para ver que se cumplan...
¿Cómo va a depender la seguridad de mi hijo del vigilante de la Unidad o del conjunto, del barman de un antro? O del agente de tránsito, o de si el administrador de la discoteca no cumple la ley y cierra a las 6:00 a. m. en lugar de las 2:00 a. m.?
¡Sí!... Debería haber un horario... Estoy de acuerdo...
 ¡MUY DE ACUERDO!
"Pero el que los padres pongan en su casa" independientemente de la edad o de la hora en que cierren los parrandeaderos o metederos de mala muerte...
Padres...
¿De qué tenemos miedo?
¿Por qué no ponemos reglas?
¿Por qué no podemos exigir que se cumplan?
¿Por qué abandonamos a nuestros hijos en busca de nuestras propias comodidades?
 Si los jóvenes no necesitaran guía, si no necesitaran límites, ni autoridad a quién respetar...
Simplemente, no existiríamos los padres... ¡Y ellos no necesitarían de los padres!
Es más, no estaría escribiendo estos renglones...
Entonces, reconozcamos que se nos encomendó una misión muy especial, la más grande... Colaborar con Dios en la Creación y es a nosotros a quien se nos pedirá cuentas por nuestros hijos; no al vigilante, ni al dueño del bar, ni al amigo de nuestro hijo o nuestra hija, aquel que iba conduciendo borracho cuando se estrellaron, ni al "amigovio", ese que se está luciendo con su moto y con nuestro tesoro, nuestra princesa, nuestra hija, subida en ella, aún estando 'trabado' y perdido por el consumo de los alucinógenos, ni al policía, ni al maestro...
 ¡A nadie más!
 Nunca, nadie podrá hacer que nuestros hijos regresen a casa a tiempo y a salvo, si nosotros no podemos pedirlo, hacerlo, ni exigirlo...
No existe ley, ni horario, ni funcionario capaz de hacer nada positivo por nuestros hijos, eso que nosotros no queremos hacer en su momento, de manera oportuna y contundente...
 ACTUAR COMO PADRES es muy difícil, y claro, oír de nuestros hijos  "Es que todos te tienen miedo, papá"  Nos puede llegar a confundir ... Pero eso no importa!
Mi hija debe entender que no he estado en campaña de elecciones para ser el papá más popular del año, pues ya sé que cada quién tiene el padre que le tocó y sería más estúpido aún, poner en peligro la seguridad de nuestros hijos por quedar bien y caerles bien a sus amigos y aún más criminal y vergonzante, utilizar a nuestros hijos como instrumentos de venganza hacia nuestras fallidas relaciones en esta época de tantos padres divorciados.
 Es horrible oír de muertes de muchachos en estas condiciones, que han tenido la desgracia de encontrarse y hacer amistad con esos otros jóvenes, hijos de padres que son, dizque "muy comprensivos", que no molestan a sus hijos para nada,  que son muy "chéveres"...
Es increíble ver a los niños jugando SOLOS en la calle sin ningún cuidado y sin ninguna norma, es increíble ver a nuestros jóvenes metidos en los antros durante todo el fin de semana tomando y/o drogándose ya sea por voluntad propia y/o propiciados por tanta gente sin moral y sin escrúpulos...
 No estaría mal ganarnos el respeto de nuestros hijos, tomando las riendas de su vida, haciéndonos responsables de su hora de llegada, de lo que toman, de sus calificaciones, haciéndoles saber lo que esperamos de ellos y creando los medios para ayudarles en su lucha para conseguirlo...
¡Una buena educación es la mejor forma de demostrarles todo nuestro amor!
Sugiero entonces que pongamos los pies sobre la tierra, seamos conscientes, que reconsideremos...

Los jóvenes, hijos y niños, lo único que necesitan, es que...

¡ACTUEMOS COMO PADRES !

Por ahora, es una pena con mi hija...
Pero seguiré siendo con ella...

¡UN MAL PAPÁ...!

lunes, 13 de julio de 2009

PARA UN HIJO...

Carta de un Padre a su Hijo…
Óscar A. Campuzano G.
Era una mañana como cualquier otra... Yo, como siempre, me hallaba de mal humor...
Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta...
Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa.
Furioso te levanté por los cabellos y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato...Camino a la escuela no hablaste.

Sentado en el asiento del carro llevabas la mirada perdida... Te despediste de mí tímidamente y yo solo te advertí que no te portaras mal.

Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín... Llevabas puestos unos pantalones nuevos y estabas sucio y mojado...
Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte... Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mí te indiqué que caminaras erguido.

Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa... A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furiosoporque no parabas de jugar...
Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.
Al poco rato mi ira comenzó a apagarse... Me di cuenta que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude...

¿Cómo podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido?

Luego escuché unos golpecitos en la puerta.
"Adelante" dije adivinando que eras tú.

Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación.


Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir?, ¿vienes a despedirte? No contestaste...
Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.

Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito...

Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla...


Sentí que mi alma se quebrantaba. "Hasta mañana, papito" me dijiste. ¿Qué es lo que estaba haciendo?, ¿Porqué me desesperaba tan fácilmente?

Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.

Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: Eras legítimo, puro, bueno y sobre todo, sabías demostrar amor.
¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿Porqué tenía el hábito de estar siempre enojado? ¿Qué es lo que me estaba aburriendo? Yo también fui niño... ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?
Después de un rato entré a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado... Dormías profundamente... Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé...

Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce... No pude contener el sollozo y cerré los ojos.

Una de mis lágrimas cayó en tu piel... No te inmutaste... Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio... Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación...

Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida.

Con mucho amor…





TU PADRE…